Soberanía nacional no está sujeta a procesos electorales de Estados Unidos: Esthela Damián

*La exconsejera jurídica del Ejecutivo Federal enfatizó que la soberanía e integridad territorial de México son irrenunciables y no se negocian frente a presiones ni retórica electoral extranjera.
*Advirtió que ningún memorándum o pretensión de intervención militar extranjera pasará por encima de la Constitución Mexicana.
Acapulco, Gro.— La autodeterminación y la soberanía de la patria no se encuentran en subasta ni están sujetas a los calendarios o discursos políticos de las elecciones en Estados Unidos, afirmó la exconsejera jurídica del Ejecutivo Federal, Esthela Damián Peralta.
En relación con la reciente información difundida por medios internacionales como The New York Times sobre un presunto memorándum emitido por Donald Trump para pretender desplegar militares de Estados Unidos en el combate a los cárteles en territorio nacional, Damián Peralta fijó una postura contundente en defensa de la dignidad y la independencia de México.
"México es un país libre, independiente y soberano que dialoga con firmeza y de igual a igual, pero que bajo ninguna circunstancia aceptará la presencia militar extranjera en nuestro territorio. La postura que encabeza nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo es clara: cooperación sí, subordinación ni intervención jamás", declaró.
En este contexto, señaló que este tipo de amagos buscan también "curar en salud" y justificar a sectores de la derecha mexicana que hoy enfrentan o deben enfrentar procesos por haber avalado la participación de corporaciones y agencias extranjeras en el país, violando flagrantemente lo que establece la Constitución.
"Pretenden normalizar lo inconstitucional. Quienes abrieron la puerta a la injerencia extranjera traicionaron los principios fundamentales de la Carta Magna. La ley debe aplicarse con rigor y sin excepciones para quienes vulneraron la soberanía nacional permitiendo operaciones al margen del marco legal", enfatizó.
Finalmente, Damián Peralta reiteró que el pueblo de Guerrero y la estructura de la Cuarta Transformación respaldan sin vacilaciones la política exterior del humanismo mexicano, la cual defiende la paz, la seguridad y el combate al crimen desde el fortalecimiento de las instituciones nacionales y la atención a las causas, sin someter las decisiones del país a presiones externas.