Chilpancingo, Gro., 22 de septiembre de 2026.— El Congreso del Estado de Guerrero aprobó por unanimidad la reforma impulsada por el diputado Jorge Iván Ortega Jiménez y la diputada Deyanira Uribe para incorporar al Código Penal estatal el delito de acecho, con penas de prisión y agravantes para proteger a las víctimas de conductas reiteradas de vigilancia, persecución, hostigamiento e intimidación.
Al presentar el dictamen ante el Pleno, Ortega Jiménez sostuvo que el acecho no puede seguir considerándose una molestia menor o un asunto privado, sino una conducta capaz de alterar profundamente la vida de las personas y generar condiciones permanentes de miedo y vulnerabilidad.
“El acecho es un patrón reiterado de vigilancia, persecución, hostigamiento y contacto no deseado que somete a la víctima a un estado constante de terror, zozobra y vulnerabilidad. Quien lo padece vive atrapado en una prisión invisible”, expresó.
El legislador, promovente de la reforma, reconoció también las coincidencias alcanzadas con la diputada Deyanira Uribe Cuevas y el trabajo de las y los integrantes de la Comisión de Justicia para construir el dictamen que finalmente recibió el respaldo unánime del Congreso.
La reforma modifica la denominación del Título Décimo Primero e incorpora un Capítulo IV al Código Penal del Estado, mediante la adición de los artículos 220 Ter, 220 Quater y 220 Quinquies, con los cuales se define jurídicamente el delito de acecho.
La nueva legislación contempla penas de seis meses a dos años de prisión, además de sanciones económicas, así como el incremento de las penas cuando concurran circunstancias agravantes, entre ellas el menoscabo severo en el estilo de vida de la víctima, el uso de armas, el incumplimiento de órdenes de protección o cuando la conducta se cometa contra menores de edad, mujeres embarazadas o personas pertenecientes a grupos vulnerables.
Durante su intervención, Jorge Iván Ortega recordó el caso de Valeria Macías, una maestra que durante más de ocho años habría enfrentado persecución, llamadas insistentes y hasta 300 correos diarios de su agresor. Señaló que casos como éste evidenciaron los vacíos legales que dificultaban una actuación oportuna de las autoridades.
El diputado destacó que la tipificación permitirá actuar jurídicamente antes de que estas conductas escalen hacia formas más graves de violencia.
“Tipificar el acecho como un delito autónomo es un acto de justicia preventiva. Es enviarle un mensaje claro y contundente a la sociedad: en Guerrero, vigilar, perseguir e intimidar a una persona en contra de su voluntad no quedará en la impunidad”.
Ortega Jiménez afirmó que el objetivo central es cerrar un vacío jurídico que durante años dejó desprotegidas a las víctimas y brindar herramientas legales para intervenir desde las primeras manifestaciones de este tipo de violencia.
“No podemos permitir que el miedo le siga robando la paz y la libertad a nuestras mujeres y a nuestras familias. Cerrarle la puerta a la impunidad es abrirle la puerta al derecho fundamental de vivir con tranquilidad y en paz”, concluyó.
La aprobación por unanimidad convierte la propuesta en un acuerdo respaldado por todas las fuerzas representadas en el Congreso y establece en Guerrero un marco penal específico para perseguir y sancionar el acecho.