En Acapulco, Iván Hernández encabezó asamblea “La Clínica es nuestra” para fortalecer el bienestar desde la comunidad
Acapulco, Gro, 21 de febrero de 2026.- Este sábado 21 de febrero, el delegado de los Programas para el Bienestar en Guerrero, Iván Hernández Díaz, encabezó en la colonia Palomares de Acapulco la primera asamblea comunitaria del programa La Clínica es Nuestra, una estrategia que pone en el centro a las y los derechohabientes para decidir, vigilar y transformar sus propias unidades médicas.
Desde esta unidad de salud -una de las 33 clínicas del estado donde hoy se realizaron asambleas simultáneas- se llevó a cabo un diagnóstico participativo para identificar las principales necesidades de infraestructura, equipamiento y mantenimiento. El objetivo: que el recurso público llegue exactamente a lo que cada clínica requiere y que sean las y los ciudadanos quienes definan las prioridades.
“El sentido de este programa es claro: escuchar primero a la gente. Son ellas y ellos quienes mejor conocen lo que hace falta y quienes pueden vigilar que el presupuesto se ejerza con transparencia”, expresó el delegado durante la asamblea.
Participación ciudadana que transforma
A través de estas reuniones se constituye un Comité de Derechohabientes, integrado por presidenta o presidente y tesorera o tesorero, quienes administran de manera conjunta los recursos asignados mediante una cuenta del Banco del Bienestar. El 100 por ciento del presupuesto se destina al mejoramiento directo de la clínica, sin partidas para gastos administrativos.
Los montos varían según las necesidades detectadas y oscilan entre 500 mil y un millón de pesos por unidad médica. Los recursos son auditables y, de acuerdo con los reportes del ejercicio anterior, en su gran mayoría fueron aplicados en su totalidad; en casos excepcionales donde no se ejercen por tiempos o trámites, se reintegran a la institución correspondiente.
Este modelo retoma la experiencia del programa La Escuela es Nuestra, que ha demostrado que cuando la comunidad decide y supervisa, el dinero rinde más y se atienden necesidades reales. “No tiene sentido instalar equipamiento que no corresponde a las condiciones técnicas del lugar. Hoy la inversión se adapta a la realidad de cada clínica”, explicó Hernández Díaz.
Resultados visibles en territorio
En la clínica de la colonia Palomares ya se han realizado mejoras significativas: rehabilitación de consultorios, reparación de puertas, acondicionamiento de salas de espera, instalación de aire acondicionado conforme a la capacidad eléctrica del inmueble y construcción de un sistema de captación de agua. Aún continúan algunos trabajos para fortalecer el servicio.
En Guerrero, este sábado se atendieron 33 clínicas bajo esta modalidad. No todas las unidades del estado participan actualmente, ya que algunas se encuentran en proceso de construcción o rehabilitación integral.
Un llamado a involucrarse
Aunque la convocatoria es abierta y permanente, el delegado reconoció que en algunos lugares la participación inicial puede ser baja. Sin embargo, destacó que conforme las mejoras se hacen visibles, crece el interés ciudadano.
“Si hay una inconformidad o una propuesta, este es el espacio para expresarla y convertirla en solución. Aquí no solo se alza la voz, aquí se toman decisiones”, subrayó.
Con estas asambleas, el programa "La Clínica es Nuestra" avanza en Guerrero apostando por un principio sencillo pero profundo: que el bienestar se construya desde la comunidad, con corresponsabilidad, transparencia y resultados que se noten en la vida diaria de las familias -concluyó-.