Trabajadores del SUSPEG protestan en todas las oficinas de la Secretaría de Finanzas porque el gobierno del estado no quiere pagar el plan flexible de previsión social.
Son más de 350 millones de pesos que adeudan desde hace aproximadamente tres años y esta administración que encabeza el gobernador Héctor Astudillo Flores ya termina, ya se va dejando ese adeudo.
Dicen los trabajadores de las diferentes secciones del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero que además de las cuotas obrero patronales que les cobran cada quincena, hay una recuperacióne mensual de aproximadamente 10 millones de pesos pos los préstamos ya otorgados.
Sin embargo el secretario de Finanzas y Administración del gobernador del estado asegura que no tienen recursos para pagar esa deuda, porque el gobierno federal ha hecho recortes presupuestales que rebasan los mil millones de pesos.
Entonces surge la presunción de que si el dinero descontado a los trabajadores lo utiliza el gobierno del estado para cubrir los huecos que dejan en el presupuesto a causa de las disminuciones federales, mientras ellos no pueden solicitar ya más préstamos por la deuda que se tiene de 350 millones de pesos.