El presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Guerrero, Ramón Navarrete Magdaleno, dijo que independientemente de las diferencias al interior del Senado de la República por el nombramiento de Rosario Ibarra de Piedra como presidenta de la comisión nacional, la estatal ya trabaja con ella porque necesita de su acompañamiento, de los materiales que maneja para compartir con grupos vulnerables, de la capacitación y otros apoyos.
Así lo declaró en entrevista durante un conversatorio sobre trata de personas efectuado en este puerto, donde señaló que la conducción de los derechos humanos “no es cosa menor, hace falta tiempo para que ella (Rosario Ibarra) se empodere de todo ello, independientemente de las inconformidades que haya en la Cámara de Senadores”.
Por otro lado, mencionó que en Zirándaro, municipio colindante con el Estado de Michoacán, se genera mucha violencia por la llegada de grupos delincuenciales de aquella entidad hacia Guerrero, encontrándose resistencia con otros grupos, por lo que personal de esa Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero acudió a atender a algunas familias de desplazados, que están en espera de que el gobierno retome el control de esa zona para poder volver a sus hogares.
Anotó que en esta entidad se tiene un registro de más de dos mil desplazados desde el 2016 a la fecha, “pero son registros transitorios porque muchos de esos ya regresaron a sus comunidades y algunos otros hacen vida en otros lugares donde encuentran mejores condiciones, por lo que no hay una cifra fija”, subrayó.
